Todas las fórmulas teóricas que se utilizan actualmente tienen su origen en los principios de la óptica gaussiana (o paraxial) aplicados al sistema óptico ocular. En 1967 Fyodorov fue el primero en utilizar esos principios para el cálculo de la potencia de LIO a implantar en una cirugía de catarata1. En ella, esa potencia está en función de la longitud axial (LA), del poder dióptrico corneal o queratometría (K), de la posición estimada de la LIO (ELP), de la refracción postoperatoria deseada (TAG), de la distancia al vértice corneal de la refracción (V) y del índice de refracción del humor acuoso y del vítreo (n) (Figura 1). La única variable que no puede ser medida preoperatoriamente es la ELP.

ELP = 0,56 + H + SF
Siendo 0.56 el valor medio del espesor corneal, H la altura corneal o distancia córnea - plano del iris (determinada analíticamente a partir de K y LA) y SF (surgeon factor) la distancia plano del iris - plano de la LIO, valor constante y característico para cada modelo de LIO.
ELP = H + Offset
ELP = pACD+0.3*(LA-23,5)+(tan(K))2+(0,1*M*(23,5-LA)2)*(tan(0,1*(G-LA))2)-0,99166
ELP = a0 + a1*ACD + a2*LA


Estos resultados fueron ratificados por Hoffer al incorporar en el estudio la fórmula Holladay II17. En ojos cortos la Holladay II igualó en precisión a la Hoffer Q. En el resto de rangos de LA el resultado fue idéntico al del estudio anterior; la fórmula Holladay II no aportaba una mejor precisión.




La primera opción para el cálculo de la potencia de LIO a implantar en un ojo afáquico es hacer la medición de la LA configurando el biómetro en modo ojo afáquico.

Hay tres inconvenientes en el uso de la fórmula refractiva de Holladay: su dependencia de una refracción correcta, de una medición precisa de la distancia del vértice (del plano de gafa a ápice corneal) y del acierto en la estimación de la ELP (Figura 4). No puede utilizarse como única fuente para calcular la potencia de la LIO, pero sí como método auxiliar para confirmar el cálculo.

LA = LA1532 + Grosor central * [1-(1532/velocidad US en LIO)]
Para PMMA2780, grosor 0,90 mm, LA = LA1532 + 0,40 mm
Para Acrílico2180, grosor 0,67 mm, LA = LA1532 + 0,20 mm
Para Silicona1085, grosor 1,45 mm, LA = LA1532 - 0,60 mm
Para Silicona980, grosor 1,42 mm, LA = LA1532 - 0,80 mm
En biometría óptica también se tendrá que elegir el material de la LIO en el software del biómetro. Esto comporta un ajuste automático del índice de refracción de grupo promedio para la medición de la LA. Si no se realiza este cambio en la configuración, el error en la medición de la LA será en torno a 20 µm11, debiéndose aplicar un factor de corrección de +0,11 mm para PMMA, +0,10 mm para Acrílico, -0,11 mm para Silicona moderna (1085 m/s) y -0,12 mm para Silicona antigua (980 m/s).
La vitrectomía y el relleno de la cavidad vítrea con aceite de silicona es un tratamiento habitual utilizado para mejorar el pronóstico visual en los desprendimientos de retina. En estos ojos la remoción del aceite de silicona puede combinarse con la facoemulsificación y la implantación de una LIO. Pero obtener una medida de LA fiable es difícil ya que el aceite de silicona nos dificulta esta tarea atenuando los ecos en una biometría ultrasónica y reduciendo la relación señal/ruido en la biometría óptica. Sin embargo, la medición de la LA y el resultado refractivo postoperatorio es aceptable (principalmente al usar biometría óptica) siendo más precisos en ojos que no son miopes altos40-42.
Los diferentes tipos de aceite de silicona utilizados en oftalmología se clasifican en dos grupos según su viscosidad: silicona de baja viscosidad (1.000 centistokes) y silicona da alta viscosidad (5.000 centistokes). Tradicionalmente se ha considerado que la velocidad de transmisión de los ultrasonidos es de 980 m/s en los primeros y de 1.040 m/s en los segundos, pero existe una gran variabilidad en función de la viscosidad del aceite de silicona usado43. Recomendamos consultar las especificaciones técnicas del fabricante y ajustar en el biómetro la velocidad de los ultrasonidos en la cavidad vítrea en consecuencia. También recomendamos aumentar la ganancia para superar la atenuación de los ecos provocada por el aceite de silicona.
En biometría óptica se tendrá que escoger el modo ojo con silicona en el software, sin posibilidades de realizar modificaciones.
Si hemos realizado la medición de la LA como ojo fáquico y, por causas diversas, no podemos repetirla como ojo con aceite de silicona, podemos transformar los datos obtenidos para calcular la LA real. Únicamente hemos de multiplicar la profundidad de la cámara vítrea medida (CV1532) por la relación entre velocidad de los ultrasonidos en el aceite de silicona (VUSas) y la velocidad en el humor vítreo (1.532 m/s) para obtener la profundidad de la cámara vítrea real (CVreal).
CVreal = (VUSas/1532) x CV1532
La LA real será la suma de la ACD más el grosor del cristalino (LT) más la profundidad de la cámara vítrea real (CVreal)
LAreal = ACD + LT + CVreal
Otro método sería el aplicar un factor de corrección directamente a la LA medida. Murray, en un estudio sobre 11 ojos con aceite de silicona de 1.300 centistokes, propugna multiplicar por 0,7144.
LAreal = 0,71*LAmedida
Si el ojo considerado es afáquico con aceite de silicona, el procedimiento a seguir es el mismo que el mencionado hasta aquí con la salvedad evidente de la configuración del biómetro. En biometría óptica se tiene que seleccionar el modo ojo con silicona afáquico.
En biometría ultrasónica la lógica nos llevará a seleccionar la configuración de ojo afáquico y a modificar la velocidad de la cavidad vítrea a la velocidad de los ultrasonidos en el aceite de silicona. Pero posiblemente no nos funcionará. Con la configuración de afaquia el biómetro considerará que el ojo es una única cavidad llena de un único medio y no habrá posibilidad de disponer de un cursor para separar humor acuoso del aceite de silicona. Si éste es el caso, proponemos utilizar la configuración de ojo fáquico con la velocidad de la cavidad vítrea modificada y, una vez realizada la medición, ajustar los cursores del hipotético cristalino a un espesor nulo.
Para el cálculo de la potencia de LIO utilizaremos el mismo método que en un ojo fáquico ya que el aceite de silicona siempre se retirará. Recordar que si el implante no es en saco capsular, es conveniente adecuar el cálculo a la ubicación prevista de la LIO (ver apartado Implantes Fuera de Saco Capsular).
Es altamente recomendable realizar la medición de LA antes de la introducción del aceite de silicona. Si no disponemos de este valor puede ser de utilidad comparar la LA obtenida con la historia refractiva de ese ojo y también compararla con la LA del ojo adelfo. Y siempre que se pueda es preferible retirar el aceite de silicona en una primera intervención quirúrgica, realizar la biometría en un ojo sin substitutivos vítreos y, en un segundo acto quirúrgico, implantar la LIO.
La implantación de una LIO fáquica para corregir defectos refractivos elevados es cada vez una situación más frecuente. La aparición de cataratas en estos ojos tampoco es infrecuente ya que las LIOs fáquicas son de por sí cataratógenas, tanto más cuanto más cerca estén del cristalino. La intervención quirúrgica, denominada bilensectomía, abordará una doble extracción, la de la LIO fáquica y la del cristalino cataratoso.
En la biometría, como la presencia de la LIO fáquica afecta a la medición de la LA, hemos de determinar la interferencia que provoca. Una vez ajustada la LA, podemos proceder al cálculo de la potencia de LIO a implantar como si se tratase de un ojo fáquico.
La LIO fáquica siempre está implantada en un espacio ocupado por el humor acuoso. La alteración que provoca en la medición de la LA será análoga a la que provoca una LIO en un ojo pseudofáquico. Por tanto, podemos aplicar todas las consideraciones dichas en el apartado “Ojo Pseudofáquico” con la salvedad de que la medición de la LA se tiene que hacer con la configuración de ojo fáquico.
Si nuestro biómetro nos lo permite, la opción ideal en biometría ultrasónica es seleccionar el modo ojo fáquico con LIO fáquica y elegir la velocidad del ultrasonido en la LIO en función del material y del modelo. Así no tendremos que realizar ninguna modificación a la LA medida.
De forma análoga a la propuesta de Holladay para ojos pseudofáquicos, Hoffer propuso medir la LA en modo fáquico (LA1555) y añadirle un factor de corrección que depende de la velocidad del ultrasonido en el material de la LIO y de su grosor central45.
LA = LA1555 + Grosor central * X
Siendo X = +0,42 para PMMA, -0,59 para silicona, +0,11 para ICL y +0,23 para acrílico.
En biometría óptica no existe la configuración de ojo fáquico con LIO fáquica. Pero diversos estudios realizados en ojos miopes midiendo la LA antes y después de la implantación de una LIO Collamer (ICL) encuentran unas variaciones mínimas en la medición de la LA, no siendo estadísticamente significativas46-49 (algún estudio incluye otros tipos de LIOs fáquicas diferentes a las ICL). Todos los estudio concluyen que en estos ojos no es necesario realizar ninguna corrección en la medición de la LA ya que ésta es altamente precisa y exacta.
También existen estudios idénticos realizados con biometría ultrasónica49,50, encontrando idénticos resultados e idénticas conclusiones.
En la cirugía de catarata, el lugar ideal para implantar una LIO es el saco capsular en presencia de una capsulotomía circular continua (CCC). Si una anatomía alterada o una complicación inesperada impide implantarla ahí, hay que buscar otras alternativas. Trataremos a continuación las diferentes opciones de implante fuera de saco capsular.
La técnica de elección tras la rotura de la cápsula posterior, siempre que exista una CCC intacta de un diámetro de por lo menos 1 mm menor que el de la óptica, es el implante en sulcus ciliar con captura de la óptica. Si la CCC no está intacta pero existen suficientes remanentes de cápsula anterior se puede optar por hacer un simple implante en sulcus ciliar: los hápticos apoyándose en el cuerpo ciliar y la óptica en soporte capsular. Y la LIO se tendrá que suturar al sulcus ciliar a través de la esclera si no existe suficiente apoyo capsular.
En todos los casos la posición final que ocupa la LIO es más anterior que la ELP utilizada en el cálculo para el implante en saco. Si no se modifica la potencia de la LIO implantada, el resultado refractivo postoperatorio será de miopía. Y tanto mayor será la miopía cuanto mayor sea la potencia de la LIO. Pero, ¿en qué cuantía se tiene que reducir la potencia para obtener la emetropía?
En los implantes en sulcus ciliar con apoyo de los hápticos en cuerpo ciliar y soporte capsular se considera que la ELP disminuye en 0,50 mm51. Idealmente la potencia de la LIO a implantar se obtiene mediante las fórmulas habituales utilizando como constante pACD-0,50 o bien SF-0,50 (equivale aproximadamente a usar A-0,8). Pero este cálculo sólo se realizará preoperatoriamente si ya desde inicio se prevé que el implante será en sulcus. Intraoperatoriamente no nos pondremos a realizar un recálculo, utilizaremos tablas o reglas de reducción de potencia51-55 (Tabla 7). Nuestra regla favorita es la de reducir en un 5% la potencia de la LIO.

Existen diferentes técnicas de implante en sulcus ciliar con captura de la óptica56 pero en todas el cambio de posición de la LIO respecto a la que tendría si fuese en saco capsular es mínima. Se considera que la ELP disminuye en 0,25 mm52,57. Teóricamente el cálculo de la potencia de la LIO se debería hacer con constantes pACD-0,25 o con SF-0,25 (o con A-0,4 aproximadamente). En la práctica, podemos usar las tablas anteriores disminuyendo la potencia de la LIO en la mitad de lo indicado. La regla que nosotros utilizamos es la de no hacer ninguna modificación para LIOs con potencia inferior a 15 D y disminuir 0.50 D para potencias superiores (aproximadamente equivalente a reducir en un 2,5% la potencia de la LIO).
El implante de LIO suturada a sulcus conlleva una cierta incertidumbre sobre la ubicación final de la lente. Se implanta vía escleral por donde teóricamente se ubica el sulcus ciliar, pero el lugar de implantación no siempre es el deseado. Se pueden encontrar hápticos suturados tanto por delante como por detrás del sulcus. Esta variabilidad, que afecta al resultado refractivo postoperatorio, mejora con la curva de aprendizaje. En un cirujano experimentado, la ELP de la LIO implantada será muy similar a la de una implantada en sulcus con captura de la óptica. Dado que la cirugía de la LIO suturada es una cirugía programada, el cálculo de la potencia de la LIO a implantar se realiza antes de la operación utilizando como constantes pACD-0,25 o SF-0,25 (que equivale aproximadamente a utilizar A-0,4).
La primera descripción de un doble implante de LIO (piggy-back) para proporcionar el poder dióptrico adecuado en un caso de nanoftalmos se debe a Gayton58. Inicialmente la técnica consistía en la implantación en saco de dos LIOs, pero pronto se encontraron efectos indeseados. La lente posterior empujaba la cápsula posterior y la lente anterior ocupaba el plano normal de una LIO15 siendo necesario incrementar la potencia de las LIOs para mantener la misma potencia efectiva. Otro problema habitual era la opacificación interlenticular, siendo su patogénesis similar a la de la opacificación de la cápsula posterior59,60.
La técnica evolucionó a la implantación de una primera LIO en saco y de una segunda en sulcus ciliar. Éste es el método aceptado actualmente para poder implantar potencias elevadas, superiores a las proporcionadas por los fabricantes (piggy-back primario). Se recomienda, por motivos ópticos y para evitar posibles descentramientos, implantar la máxima potencia posible en saco. Pero, ¿cómo calculamos la potencia de la LIO a implantar en sulcus?
El software Holladay IOL Consultant16 permite calcular la potencia de los implantes dobles. El usuario define la potencia de la LIO posterior y el programa calcula la potencia de la LIO anterior.
Quien no tenga acceso a este software tendrá que hacer unos sencillos cálculos55. El primer paso consiste en concretar la potencia de la LIO a implantar en saco (¡ya tenemos la mitad del cálculo realizado!). Restaremos esta potencia de la potencia total a implantar en saco calculada según el procedimiento habitual. El valor obtenido es el resto de potencia que deberíamos implantar en saco pero que lo haremos en sulcus con una segunda LIO. ¡Tenemos el problema análogo al cálculo de la potencia de una LIO implantada en sulcus ciliar con apoyo de los hápticos en cuerpo ciliar! Recurriremos pues, a las tablas o reglas de reducción de potencia que hemos mencionado en el apartado “Implante en Sulcus Ciliar” y determinaremos la potencia de la segunda LIO. Fin del cálculo.
La técnica del piggy-back también se utiliza para corregir errores refractivos intolerables en ojos pseudofáquicos (piggy-back secundario)61, pudiendo incluir el astigmatismo elevado62,63. Los ojos pseudofáquicos que posteriormente se someten a una queratoplastia penetrante y quedan con defectos refractivos elevados también se benefician de esta técnica64,65.
Como alternativa al recambio de LIO ofrece dos ventajas: mayor sencillez técnica con menor trauma quirúrgico y mejor capacidad predictiva del resultado refractivo postoperatorio. La primera ventaja es obvia. La segunda es debida a tres razones: no podemos estar seguros de la potencia de la LIO original, no podemos asegurar que en un recambio la nueva LIO se sitúe en el mismo plano que la primera y el cálculo de la potencia en el piggy-back secundario es más sencillo basándose en la refracción del paciente.
Gayton61 recomienda implantar una LIO con potencia igual al producto de la refracción por 1,5 si el error es hipermetrópico. Y recomienda implantar una LIO con potencia igual a la refracción si el error es miópico. Es un método sencillo pero en general tiende a la hipocorrección10.
La mejor opción para el cálculo de la potencia de la LIO en el piggy-back secundario es la fórmula refractiva de Holladay35 (Figura 3); nos hemos referido a ella en el apartado “Ojo Afáquico”. Se recomienda usar una ELP estimada de pACD-0,65. Este valor es algo menor al que se considera para un implante en sulcus debido la presencia de una primera LIO implantada en saco.
Debido a que los defectos refractivos a corregir en el piggy-back secundario nunca son del orden de los encontrados en ojos afáquicos, los inconvenientes de la fórmula refractiva de Holladay que mencionábamos en el apartado “Ojo Afáquico” no tienen aquí prácticamente relevancia.
Si descartamos el implante de cámara posterior suturado a esclera en ojos con inadecuado soporte capsular para realizar un implante en saco capsular o en sulcus ciliar, podemos realizar una de las siguientes opciones: un implante de cámara anterior con apoyo en el ángulo irido-corneal, un implante de cámara anterior anclado en iris o un implante de cámara posterior retroiridiano. Esta última opción la trataremos en el siguiente apartado.
La seguridad, la eficacia y los resultados funcionales de todas estas técnicas son equiparables siempre que los pacientes sean adecuadamente seleccionados66-70. Si se es laxo al seleccionar, en el implante de cámara anterior con apoyo en el ángulo irido-corneal se compromete la seguridad, no siendo raras la queratopatía bullosa y el glaucoma secundario71.
El cálculo de la potencia de LIO no comporta en general ningún problema; el fabricante proporciona las constantes correspondientes a cada modelo. Solo en casos de ojos extremadamente cortos hay que considerar qué fórmula usar en función del diseño de la LIO72.
Pero si no disponemos de ellas, ¿qué valores aproximados podemos emplear?
Habitualmente, para este tipo de LIOs, la constante pACD varía entre 2,94 y 3,50 y SF entre -0,80 y -0,24 (A entre 114,7 y 115,6 aproximadamente). Para ser más precisos aprovecharemos la definición de la constante SF y su relación con la constante pACD (ver apartados Fórmulas de Cálculo y Ojo Afáquico). Si el plano del iris corresponde a SF=0,00, una buena aproximación para implantes anclados en iris es utilizar SF=-0,50, pACD=3,25 (corresponde más o menos a A=115,0). Y como los implantes de cámara anterior con apoyo angular están algo más alejados del iris, podemos utilizar como aproximación SF=-0,75, pACD=3,00 (más o menos A=114,8).
Se han desarrollado diversas técnicas para el implante retroiridiano desde que McCannel en 1976 propuso suturar la LIO al iris en cámara posterior73. Se utilizan tanto para el implante de LIOs especialmente diseñadas para esta ubicación como para el recentrado de LIOs previamente implantadas que estaban dislocadas, siendo un procedimiento seguro y eficaz74-77.
El cálculo de la potencia de una LIO de anclaje iridiano para su implante retroiridiano no tiene que suponer problema alguno. Habitualmente el fabricante proporciona las constantes para esta implantación. Y si no tenemos estos valores, podemos deducir unas constantes aproximadas con un razonamiento análogo al realizado en el apartado anterior. Si el plano de iris corresponde a SF=0,00, una buena aproximación será utilizar SF=+0,50, pACD=4,25 (aproximadamente A=116,8).
Pero ¿y si usamos una lente de cámara posterior diseñada para saco o sulcus?
La óptica de la LIO suturada al iris queda más posterior que la anclada al iris. De forma análoga a la aproximación realizada en el apartado anterior para LIOs de cámara anterior con apoyo angular, podemos utilizar como aproximación las constantes SF=+0,75, pACD=4,50 (A=117,2 más o menos).
El análisis mediante biomicroscopio de ultrasonidos sitúa el implante suturado en iris posterior prácticamente al mismo nivel que un implante en sulcus ciliar78. Posiblemente la cámara anterior se hace más profunda desplazando el implante posteriormente52 de forma que en este caso el cálculo de la potencia de LIO se podría hacer de forma idéntica al de un implante en sulcus ciliar (ver apartado Implante en Sulcus Ciliar).
Las complicaciones que pueden aconsejar un recambio de LIO se dividen en: óptico-refractivas, inflamación e infección y trauma mecánico79,80. Las más frecuentes son las óptico-refractivas y a ellas nos referiremos.
Al analizar las causas por las que se requiere un recambio nos encontramos con: potencia incorrecta de la LIO implantada, dislocaciones, descentramientos y opacificaciones81,82. Si nos centramos en la potencia incorrecta de la LIO implantada, éstas son debidas a una incorrecta medición de la LA, un error en la determinación de la K, la utilización de fórmulas inadecuadas y el implante de una LIO equivocada80,82-84.
En un recambio, la opción más sencilla es implantar una LIO del mismo modelo, en el mismo lugar que la primera, pero de potencia adecuada. Si desconocemos la potencia de la LIO implantada previamente, si desconocemos el modelo de esa LIO o si no es aconsejable utilizarla (descentramientos u opacificación, por ejemplo), tendremos que realizar la medición de la LA configurando el biómetro para un ojo pseudofáquico (ver apartado Ojo Pseudofáquico). Con esa LA, el resto de variables necesarias y utilizando una fórmula adecuada recalcularemos la potencia de LIO necesaria para efectuar el recambio.
Si conocemos la potencia de la LIO implantada previamente y sabemos la refracción resultante, podemos calcular la potencia de la LIO de recambio mediante cuatro métodos.
El método de Retzlaff, Sanders y Kraff5 utiliza la fórmula siguiente:
P=I+(RA*FR)
Siendo P la potencia de LIO a implantar para emetropía, I la potencia de la LIO implantada, RA la refracción actual postoperatoria (equivalente esférico) y FR el factor de refracción que depende de I. Si I>16 entonces FR=1,25. Si I≤16 entonces FR=1,0.
Ejemplo 1:
LIO implantada I=26 D. Refracción actual RA=-4,00 D.
LIO a implantar P=26+(-4,00*1.25)=26-5=21 D
Ejemplo 2:
LIO implantada I=10,50 D. Refracción actual RA=+6,00 D.
LIO a implantar P=10,50+(+6,00*1,0)=16,50 D
El método de Gayton85 requiere el resultado del cálculo de la potencia de LIO implantada previamente. Aplica la siguiente fórmula:
P=I+(DRC*CD)
Siendo P la potencia de LIO a implantar, I la potencia de la LIO implantada, CD la corrección deseada (refracción postoperatoria menos refracción deseada) y DRC la diferencia en la refracción calculada (con el resultado del cálculo de la potencia de LIO implantada previamente es, en valor absoluto, la razón entre el cambio de una dioptría de potencia de LIO y el cambio refractivo esperado que induce).
Ejemplo:
| LIO | TAG |
| 25,00 | 0,60 |
| 25,50 | 0,26 |
| 26,00 | -0,09 |
LIO implantada I=26 D. Refracción actual: -4,00 D.
Refracción deseada: 0 D Corrección deseada: CD=-4-0=-4
DRC=|(25-26)/[0,60-(-0,09)]|=1/0,69=1,45 (ver tira del biómetro).
LIO a implantar P=26+(-4,00*1,45)=26-5,80=20,20 D
Con el nomograma de Jin83 la potencia de la LIO a implantar se elige según el equivalente esférico de la refracción del paciente (Tabla 8).

Ejemplo:
LIO implantada: 26 D. Refracción actual: -4,00 D.
Según el nomograma hay que disminuir en -4,16 la potencia de la LIO.
LIO a implantar = 26 – 4,16 = 21,84 D.
El último método es realizar la medición de la LA en modo pseudofáquico (ver apartado “Ojo Pseudofáquico”) y recalcular la potencia de la LIO a implantar.
Recomendamos calcular la potencia por los cuatro métodos. Si hay poca disparidad entre ellos, podemos tomar la media de las potencias. Si hay mucha disparidad, ponderaremos el resultado obtenido al repetir la biometría en modo pseudofáquico.
El método de cálculo de la potencia de LIO debe modificarse en ojos previamente sometidos a una cirugía refractiva corneal. Si no se modifica y se realiza siguiendo el procedimiento habitual nos encontraremos ante una sorpresa refractiva postoperatoria. En los ojos operados previamente de miopía el resultado refractivo postoperatorio será de hipermetropía, mientras que en los ojos operados previamente de hipermetropía el resultado será de miopía86.
No existe ningún método completamente fiable para el cálculo preciso de la potencia de LIO a implantar en estos ojos. Es necesario por tanto, informar siempre a estos pacientes del riesgo de una sorpresa refractiva postoperatoria.
Para intentar ofrecerles la emetropía (recordemos que son los que más la han deseado) estamos obligados a conocer los tres factores involucrados en el cálculo de la potencia de LIO que son alterados por la cirugía refractiva corneal: medición del radio corneal, índice queratométrico utilizado y predicción de la ELP por la fórmula usada87,88. Estos factores son las tres fuentes de error que si no corregimos provocan la sorpresa refractiva.
Para la medición del radio corneal se utilizan queratómetros y/o topógrafos. Los topógrafos analizan toda la superficie corneal dando un promedio de radio corneal para distintas zonas: los conocidos SimK. Los queratómetros efectúan las medidas sobre un área de córnea central de aproximadamente 3 mm de diámetro (cuanto más plana sea la córnea, mayor será el área analizada) asumiendo que la córnea es prolata y prácticamente esférica en la zona de medida.
La geometría original de una córnea sometida a cirugía refractiva se modifica para variar su potencia. Después de la intervención quirúrgica, la córnea puede ser oblata, puede ser mucho más prolata, puede presentar ciertas irregularidades, puede tener mayor asfericidad central, la ablación puede no estar centrada… Estos cambios afectan a la precisión de la medida del radio corneal central. Obviamente el error depende del instrumento utilizado y del tamaño de la zona de ablación.
Los queratómetros y topógrafos convierten el radio corneal medido (r) a potencia corneal (K) a través del índice de refracción queratométrico (n) utilizando la fórmula de refracción paraxial de superficies esféricas:
K = (n – 1) / r
Si usamos el índice de refracción de la córnea n=1.376 obtenemos la potencia de la superficie anterior de la córnea.
Tradicionalmente se viene utilizando el valor n=1.3375, llamado índice queratométrico estándar, para calcular la potencia total de la córnea (K). Al utilizar este índice de refracción ficticio compensamos la potencia negativa de la cara posterior de la córnea, pero asumimos que la relación entre cara anterior y cara posterior corneal es la normal. Precisamente esta relación se altera deliberadamente en la cirugía refractiva corneal mediante láser (pero no en la queratotomía radial); la K obtenida mediante el uso del índice queratométrico estándar en estos ojos será errónea. En ojos con cirugía refractiva miópica se sobreestima la K y en ojos con cirugía refractiva hipermetrópica se infraestima la K.
Las fórmulas utilizadas para el cálculo de la potencia de LIO requieren como input la K calculada mediante el índice queratométrico estándar, pero internamente la recalculan mediante el uso de un índice de refracción n=1.3333 (excepto la fórmula Haigis que recalcula mediante n=1.3315). Esta reconversión es debida a que la K obtenida mediante el índice queratométrico estándar es la potencia de vértice posterior de la córnea, mientras que con n≈1.3333 obtenemos la potencia equivalente de la córnea89,90.
Para la predicción de la ELP, la mayoría de las fórmulas de cálculo utilizan como variable la K junto a otras variables (Tabla 9). En un ojo normal la correlación entre la K y la ELP es razonable: en córneas planas se asocian segmentos anteriores más cortos (ELP baja) que en córneas curvadas (ELP elevada). En un ojo sometido a cirugía refractiva corneal, la K ha sido modificada pero no hay cambio alguno en la anatomía del segmento anterior. Si se utiliza la nueva K para la predicción de la ELP, ésta será errónea. El aplanamiento corneal tras cirugía miópica hará que la ELP estimada sea baja, conllevando un cálculo de potencia de LIO inferior a la que se precisa y obteniéndose una hipermetropía postoperatoria. El encurvamiento central tras cirugía hipermetrópica provoca el efecto inverso: ELP estimada alta, potencia de LIO calculada superior y miopía postoperatoria91.

Con el incremento de las zonas de ablación de los láseres modernos el error provocado por la medición del radio corneal prácticamente ya no tiene importancia. Pero sí es una fuente de error importante en córneas intervenidas de queratotomía radial (RK). Debemos ser cuidadosos en la obtención de una medida precisa del radio de curvatura corneal central en estos ojos.
Para hacer frente al error inducido por el uso del índice queratométrico estándar tenemos que utilizar la potencia corneal efectiva actual (Keffec), llamada también potencia corneal postoperatoria corregida o potencia corneal actual real.
De forma clásica, la Keffec se ha deducido mediante el Método de la Historia Clínica92,93, pero requiere de datos previos a la cirugía. Otra opción, que no requiere datos previos, es el uso de funciones de corrección de la K obtenida mediante el uso del índice queratométrico estándar para obtener la Keffec (se mencionarán en el apartado LASIK-PRK). Existen en el mercado topógrafos que pueden obtener la curvatura de la cara posterior de la córnea y pueden calcular directamente la potencia corneal aplicando la fórmula paraxial de lente gruesa. Pero este valor de potencia corneal no se puede introducir directamente en las fórmulas para el cálculo de la potencia de LIO, tiene que convertirse a K de índice queratométrico estándar, mediante la suma de un factor91.
Para abordar el error provocado por la predicción de la ELP, podemos utilizar fórmulas que no utilicen la K como variable predictiva de la ELP, como son la fórmula Haigis o la fórmula Haigis-L94 para cirugía ablacional. O podemos aplicar el Método de la doble-K de Aramberri86: emplear la K previa a la cirugía corneal (Kpre) en el algoritmo que utiliza la fórmula para estimar la ELP y emplear la Keffec en el cálculo de vergencia como primera lente del ojo para calcular la potencia de LIO a implantar. El Método de la Doble-K, publicada para la fórmula SRK/T (Figura 5), puede aplicarse a cualquier fórmula que utilice la K para hacer una predicción de la ELP.
Por su base teórica, por su utilidad práctica, por su facilidad de uso al aplicarla en una hoja de cálculo, por el fácil manejo de las estimaciones Kpre y Keffec y por la evidente repercusión de esas estimaciones en el cálculo de la potencia de LIO, consideramos que el Método de la Doble-K es el método de elección en ojos con cirugía refractiva corneal previa (sin desdeñar otros métodos o fórmulas para la comparación).
Las córneas intervenidas de RK presentan un aplanamiento central que afecta tanto a la superficie anterior como a la posterior (a diferencia de las cirugías ablativas). Dado que no se altera la relación entre la curvatura anterior y curvatura posterior corneal, el factor índice de refracción queratométrico como fuente de error para determinar la K no tiene ninguna incidencia en este caso.
Pero sí tiene incidencia el factor medición del radio corneal ya que es relativamente frecuente encontrar ojos intervenidos de RK con zonas ópticas inferiores a 3 mm. Los queratómetros y topógrafos miden en estos casos potencias corneales en una zona que incluye una porción corneal tratada directamente además de la zona óptica central con curvatura modificada indirectamente. Como resultado los valores obtenidos con estos instrumentos suelen infravalorar el radio de curvatura corneal provocando una sobreestimación de la Keffec al utilizar el índice queratométrico estándar, hecho que conllevaría una hipermetropía postoperatoria. La magnitud del error aumenta en relación a un menor diámetro de la zona óptica y a un mayor número de incisiones de la RK95.
Para soslayar esta fuente de error se tiene que utilizar como Keffec el promedio de los valores queratométricos determinados dentro de un área central de 3 mm. Puede usarse el EffRP (Effective refractive power) del topógrafo EyeSys96, el promedio de las potencias de los anillos centrales de 1 a 4 mm del topógrafo Atlas97 o el promedio obtenido por cualquier otro método98. Por tanto no deben utilizarse los valores obtenidos directamente con los queratómetros ni los SimK de los topógrafos.
Para hacer frente al error provocado por la predicción de la ELP tenemos a nuestra disposición dos estrategias diferentes. La primera consiste en hacer una predicción de la ELP utilizando una fórmula que no utilice la K como variable predictiva, como puede ser la fórmula Haigis. La segunda, predecir la ELP utilizando la Kpre en cualquier fórmula adecuada. En esta última estrategia es necesario disponer de la Kpre; si se desconoce este valor Aramberri11 recomienda seguir el algoritmo expresado en la Tabla 10.

Nosotros también utilizamos la Kpre obtenida de forma indirecta a partir de la estimación de la ELP y de la potencia de LIO calculada por la fórmula Haigis. Nos basamos en el hecho de que las fórmulas de cálculo usan la misma fórmula algebraica y que difieren básicamente en el método que utilizan para estimar la ELP (ver apartado Fórmulas de Cálculo). El procedimiento es el siguiente.
Dado que la fórmula Haigis utiliza internamente un índice de refracción para la córnea diferente a las fórmulas Holladay y SRK/T (ver apartado Cirugía Refractiva Corneal) el primer paso consiste en crear una fórmula Haigis modificada cambiando el índice de refracción corneal de 1.3315 a 1.3333. Y con esta fórmula modificada hallamos por tanteo la ELP que con los mismos datos del caso nos dé la misma potencia de LIO obtenida anteriormente con la fórmula Haigis original. Finalmente buscamos, también por tanteo, aquella Kpre que nos dé una ELP, promedio de las ELP estimadas por las fórmulas SRK/T y Holladay, idéntica a la estimada por la fórmula Haigis modificada.
El cálculo de la potencia de LIO a través de la primera estrategia mencionada se realiza directamente, sin tener que realizar ningún paso más, mediante el uso de la Keffec en la fórmula Haigis. Consideramos que el resultado que se obtiene por esta estrategia es bastante bueno; nosotros lo utilizamos como una buena aproximación.
La segunda estrategia se corresponde al uso del Método de la Doble-K86. Como la mayoría de los software de los biómetros no permiten el uso de las fórmulas en Doble-K, la opción más sencilla y recomendable es programar en una hoja de cálculo las fórmulas publicadas haciendo las modificaciones pertinentes para poder separar las ecuaciones de predicción de la ELP (y usar en ellas Kpre) de las ecuaciones de cálculo de la potencia de LIO (y usar Keffec) (ver Figura 5 y los apartados RK: Caso Clínico, LASIK: Caso Clínico Ideal y LASIK: Caso Clínico Problemático).
Otra opción es adquirir un software comercial de cálculo de LIO que incorpore las fórmulas en Doble-K como puede ser el Hoffer Programs99 o el Holladay IOL Consultant16.

Finalmente tenemos las ayudas, utilidades y aplicaciones de la red. Para ojos con antecedente de RK, podemos acudir a la web de la ASCRS (American Society of Cataract and Refractive Surgery) para efectuar el cálculo on-line en un software programado por los doctores Hill, Wang y Koch100.
Tras la cirugía de catarata, los ojos con antecedente de RK suelen presentar una hipermetropía de grado variable en el postoperatorio inmediato. Este resultado refractivo, debido al aplanamiento de la córnea central, secundario a la edematización alrededor de las cicatrices radiales, puede alcanzar las +5,00 D en ojos con zonas ópticas inferiores a 2 mm o más de 8 incisiones radiales. Generalmente esta hipermetropía disminuye progresivamente, aunque puede tardar unos tres meses en normalizarse. Se tendrá que hacer un seguimiento a estos pacientes mediante refracción y topografía corneal hasta comprobar la estabilidad de los resultados.
Paciente con antecedente de RK hace 20 años que presenta catarata nuclear. No tiene (ni puede conseguir) datos previos a la RK. Manifiesta miopía previa de aproximadamente -13,00 D aunque no aporta datos que lo corroboren.
La topografía actual de su OD es la que se presenta en la Figura 6 (topógrafo Atlas, Zeiss): SimK 40,39x42,69 D. Anillo de 1 mm 37,44 D. Anillo de 2 mm 38,03 D. Anillo de 3 mm 39,72 D. Anillo de 4 mm 41,61 D.

La ecografía en modo A (biometría de inmersión) nos da los siguientes resultados: LA=27,76 mm. ACD=4,05 mm. LT=3,93 mm.
Implantaremos una LIO con constantes optimizadas A=118,92, SF=1,75, pACD=5,52, a0=-1,468, a1=0,197, a2=0,248.
¿Qué potencia debemos implantar?
Empezamos calculando la Keffec que será el promedio de las potencias de los anillos centrales de 1 a 4 mm.
Keffec=(37,44+38,03+39,72+41,61)/4=39,20 D.
Siguiendo la primera estrategia, estimamos la ELP mediante la fórmula Haigis.
ELP=a0+a1*ACD+a2*LA=-1,468+0,197*4,05+0,248*27,76=6,21 mm.
Y la potencia de la LIO a implantar sería de 15,10 para emetropía o de 15,50 D para una refracción esperada de -0,27 D (Tabla 11).

En la segunda estrategia, para aplicar el Método de la Doble-K, necesitamos la Kpre y la Keffec. Tenemos Keffec=39,20 D pero no disponemos de datos previos a la RK.
Siguiendo las recomendaciones de Aramberri tomamos Kpre=43,50 D, ya que ACD+LT=4,05+3,93=7,98 (Tabla 10). Y calculamos la potencia de LIO a implantar utilizando la hoja de cálculo en la que hemos programado las fórmulas en Doble-K. Obtenemos una potencia de 15,50 D para una refracción esperada de -0,29 D con SRK/T Doble-K, y 14,50 D para -0,13 D con Holladay Doble-K (Tabla 12).

Para estimar Kpre siguiendo nuestro método partimos de la potencia de LIO calculada con la fórmula Haigis (15,10 D). Para obtener la misma potencia mediante la fórmula Haigis modificada tenemos que la ELP ha de ser de 6,422 mm. Y por tanteo hallamos que con una Kpre=43,48 D obtenemos una ELP= 6,422 mm, promedio de ELP=6,239 para Holladay y ELP=6,605 para SRK/T (Tabla 13). Ahora aplicaríamos las fórmulas en Doble-K con Kpre=43,48 D y Keffec=39,20 D. Dado que en este caso clínico concreto nuestra estimación de Kpre es prácticamente idéntica a la Kpre recomendada por Aramberri, las potencias de LIO a implantar son las mismas con idénticos TAG. Pero no siempre es así…

Por último, introducimos los datos del caso en el software on-line de la web de la ASCRS100. Y obtenemos que para la emetropía se debería implantar una LIO de 14,33 D (Figura 7).

Con la fórmula Haigis obtenemos una LIO de 15,50 D para una TAG=-0,27 D.
Con el Método de la Doble-K obtenemos una LIO de 15,50 D para una TAG=-0,29 D con SRK/T Doble-K y una LIO de 14,50 D para una TAG=-0,13 D con Holladay Doble-K.
El cálculo on-line en la web de la ASCRS propone una LIO de 14,33 D para emetropía.
Finalmente decidimos implantar una LIO de 14,50 D. Ponderamos la que nosotros consideramos mayor fiabilidad de la fórmula Holladay Doble-K sobre la SRK/T Doble-K.
A las tres semanas presentaba una ligera hipermetropía (+1,25-1,37x80º). A los cuatro meses la refracción era de -0,75x160º (equivalente esférico de -0,37 D).
En las cirugías corneales ablativas, como el LASIK (queratomileusis intraestromal asistida por láser) o la PRK (queratectomía fotorrefractiva), el incremento de las zonas de ablación de los láseres modernos hace que el error provocado por el factor medición del radio corneal prácticamente ya no tenga importancia. Pero hay que estar atentos ante zonas de ablación pequeñas o ante descentramientos de las mismas. Recomendamos ser siempre meticulosos al hacer la medición del radio de curvatura en estos ojos para minimizar el impacto de esta fuente de error.
De todos es sabido que en estas cirugías se modifica la curvatura de la superficie anterior de la córnea sin que este cambio afecte a la cara posterior (o al menos éste no es significativo). Si utilizamos el índice queratométrico estándar en estos ojos, la alteración de la relación entre cara anterior y posterior de la córnea provoca una sobreestimación de la Keffec en ablaciones miópicas y una infraestimación en ablaciones hipermetrópicas (ver apartado Cirugía Refractiva Corneal).
No existe en estos ojos un procedimiento directo para determinar la Keffec (como sí lo hay en la RK). Por tanto, se tiene que hacer una estimación de la Keffec.
Los métodos para estimar la Keffec se pueden clasificar en dos grandes grupos: métodos que precisan de historia clínica previa y métodos que no la necesitan. Dado que el objetivo de este apartado no es explicar los diferentes métodos de estimación de la Keffec sino su aplicación en el cálculo de la potencia de la LIO, mencionaremos, sin ser exhaustivos, algunos de los métodos publicados. Remitimos al lector a la bibliografía reseñada y recomendamos los resúmenes realizados por Hoffer88,101.
Métodos que precisan de historia clínica previa: Método de la Historia Clínica92,93. Método de Hamed102. Método de Speicher103 (Seitz104). Fórmula de Jarade105. Método de ajuste de índice refractivo de Savini106. Método de ajuste de índice refractivo de Camellin107. Método de ajuste de índice refractivo de Jarade108.
Métodos que no requieren historia clínica previa: Método de la Lente de Contacto89. Método de la Topografía Central de Smith109. Método de Koch110. Método de Savini111. Método de No-Historia de Shammas112. Método de ajuste de índice refractivo de Ferrara113. Método de ajuste de índice refractivo de Rosa114. Fórmula BESSt115.
Con la aparición en el mercado de topógrafos que pueden deducir la curvatura de la cara posterior de la córnea a partir de la elevación, se abre otra vía para la determinación de la Keffec. Pero el valor de potencia corneal calculado mediante la fórmula paraxial de lente gruesa no puede introducirse directamente en las fórmulas; tiene que ser convertido a un valor equivalente de índice queratométrico estándar. Según Aramberri11 se puede usar Keffec=5,414+0,895*KOrbscan y Keffec=4,815+0,912*KPentacam. O simplificando Keffec=KOrbscan+1,25 y Keffec=KPentacam+1,30.
Pero ante tantos métodos para estimar la Keffec, ¿qué método usar en la práctica?
Nosotros utilizamos la Técnica de la K Consensuada de Randleman116. Esta técnica consiste en emplear todos los métodos mencionados disponibles, eliminar los casos extremos y utilizar como Keffec el promedio de los valores restantes (de ahí el nombre de K Consensuada). En principio puede parecer una locura realizar la estimación de Keffec por cada uno de los métodos mencionados, pero si cada uno de ellos se añade a la hoja de cálculo que ya tenemos programada para las fórmulas en Doble-K, hacer la estimación es una tarea fácil.
En la Tabla 14 tenemos un ejemplo de la Técnica de la K Consensuada. Hemos calculado la Keffec por cada método. Desechamos los casos extremos (sombreados en gris) y calculamos el promedio. Esa es la Keffec que utilizamos.

Es importante aplicar un poco de lógica y sentido común sobre todo si hay mucha discrepancia entre diferentes métodos. La ponderación de los métodos que requieren historia clínica previa respecto a los métodos que no la requieren estará en función de la fiabilidad de los datos previos que nos aporte el paciente.
En el apartado “Cirugía Refractiva Corneal” ya hemos abordado teóricamente cómo eludir el error provocado por la predicción equivocada de la ELP: podemos usar fórmulas que no utilicen la K para estimar la ELP o podemos aplicar el Método de la Doble-K.
En la práctica se han publicado diversas fórmulas y métodos empíricos que sortean la predicción de la ELP como fuente de error y que, por ende, soslayan la estimación de la Keffec; calculan directamente la potencia de LIO a implantar. Todos los que mencionamos a continuación precisan historia clínica previa; remitimos al lector a la bibliografía reseñada: Fórmula de Feiz117, Método de Feiz-Mannis118, Método de Masket119, Método de Latkany120 y Método Wake Forest121.
La Fórmula Haigis-L94 también pertenece a este grupo pero merece una mención aparte ya que no requiere de historia clínica previa. Es una adaptación de la fórmula Haigis para ojos con ablación miópica. La Keffec se obtiene a partir del radio de curvatura medido en el IOLMaster mediante una relación lineal obtenida por recta de regresión en un estudio realizado en 40 ojos. Para obtener el radio corregido a introducir en la fórmula Haigis convencional, a la Keffec se le resta 0,35 D. Esta sustracción se realiza para compensar el error en la estimación de la ELP debida a la disminución media de 135 µm en la LA y en la ACD a consecuencia de la ablación94.
Para aplicar el Método de la Doble-K se precisa de la historia clínica previa para tener la Kpre. Si no disponemos de la Kpre, Aramberri propone usar una Kpre en función de la ACD y del grosor del cristalino (LT) (Tabla 10).
Cuando no disponemos de datos previos nosotros también utilizamos una Kpre obtenida de forma indirecta a partir de la fórmula Haigis (de forma análoga al método que hemos descrito en el apartado Queratotomía Radial). El procedimiento que usamos es el siguiente.
Incrementamos en 0,135 mm las mediciones de LA y ACD94 y calculamos la potencia de LIO y la ELP mediante la fórmula Haigis convencional. A continuación creamos una fórmula Haigis modificada cambiando el índice de refracción corneal de 1.3315 a 1.3333. Con esta fórmula modificada hallamos por tanteo la ELP que con los mismos datos del caso nos da la misma potencia de LIO obtenida anteriormente. Finalmente buscamos, también por tanteo, aquella Kpre que nos dé una ELP, promedio de las ELP estimadas por las fórmulas SRK/T y Holladay, idéntica a la estimada por la fórmula Haigis modificada.
Con los datos de Keffec y Kpre podemos aplicar las fórmulas Doble-K y determinar la potencia de LIO a implantar.
Finalmente tenemos las ayudas, utilidades y aplicaciones de la red. Podemos efectuar el cálculo on-line en la web de la ASCRS100 siendo conscientes que los datos introducidos se borran al cerrar la página. También podemos efectuar el cálculo on-line en la web de Ocularmd122; requiere registrarse (gratuito) y permite guardar los casos. Otra opción es descargarse la aplicación de cálculo gratuita Hoffer/Savini Tool de la web Hofferprograms99 (antigua www.eyelab.com); requiere registrarse previamente y es recomendable guardar cada caso introducido modificando el nombre del archivo.
Presentamos un caso clínico en que tenemos todos los datos previos al LASIK.
Paciente operado de LASIK miópico en otro centro hace 10 años que presenta catarata corticonuclear.
Aporta datos previos al LASIK bien documentados.
Refracción previa en gafas: -4,00-1,25x95º (Equivalente esférico -4,62 D).
KpreLASIK: 43,92x45,24 D (Kmedia preLASIK 44,58 D).
Refracción postLASIK: -0,75x95º (Equivalente esférico -0,37 D).
KpostLASIK: 40,67x41,43 D. (Kmedia postLASIK 41,05 D).
En la exploración actual presenta:
Longitud axial / ACD / LT (inmersión): 25,23 / 3,40 / 4,53 mm respectivamente.
Kactual: 40,88x41,66 D (Kmedia actual 41,27D).
Implantaremos una LIO con constantes optimizadas A=118,92, SF=1,75, pACD=5,52, a0=-1,468, a1=0,197, a2=0,248, buscando la emetropía.
La variación refractiva inmediata del LASIK fue de 4,25 D en gafas, equivalente a 4,04 D en córnea si consideramos una distancia de vértice de 12 mm. Pero la regresión miópica corneal ha sido de 0,22D. Por tanto, la variación refractiva efectiva a nivel corneal ha sido de 3,82 D (=4,04-0,22) que equivale a 4,00 D en gafas. Este valor es el que utilizaremos para el cálculo.
En un caso bien documentado como éste es lógico utilizar Kpre=44,58 D y darle mucho valor al Método de la Historia Clínica para estimar la Keffec. Según este método Keffec=44,58-3,82=40,76 D. Valores casi idénticos se obtienen con otros métodos (Método de la razón corneal radio anterior/radio posterior ASCRS 2006, del 15% K topoqueratométrica). Y si utilizamos el Método de la K Consensuada obtenemos un promedio de 40,72 D (Tabla 15). Por tanto utilizaremos Keffec=40,76 D.

Aplicando estos valores a las fórmulas en Doble-K obtenemos:
LIO de +20,50 D para una refracción esperada de -0,09 D con SRK/T Doble-K, y de -0,07 D con Holladay Doble/K (Tabla 15).
Al utilizar los métodos empíricos la LIO a implantar varía entre 19,93 D y 21,33 D (Tabla 15, ignoramos el Método Wake Forest). Según la Fórmula Haigis-L la LIO a implantar es de 20,20 D para emetropía.
Veamos las utilidades de la red.
Introduciendo los datos en la aplicación de la web de la ASCRS obtenemos potencias de LIO que varían entre 20,00 D y 20,88 D con una media de 20,43 D (Figura 8).

Con la aplicación on-line de la web de Ocularmd las potencias varían entre 19 D y 22 D en función del método y de la fórmula utilizada. Hay que tener en cuenta que esta aplicación sólo solicita la introducción de la constante A y deduce las otras constantes por relaciones de conversión. Al no usar constantes optimizadas en las otras fórmulas la fiabilidad de los resultados es inferior. Este hecho se constata al comparar la potencia recomendada mediante el uso de la fórmula Haigis-L con los obtenidos anteriormente (Figura 9).

Con la aplicación Hoffer/Savini Tool obtenemos potencias de LIO que varían entre 18 D y 20,50 D aproximadamente (Figura 10). En esta aplicación también sólo se requiere introducir la constante A.

En este caso clínico tenemos que por todos los métodos llegamos prácticamente a la misma conclusión (por eso hablamos de caso ideal).
Nuestros cálculos en hoja de cálculo con el Método de la Doble-K nos indican una potencia de LIO de 20,50 D.
Las fórmulas empíricas rondan entre las 20,00 D y las 21,00 D. Queremos resaltar que la fórmula Haigis-L indica una potencia de 20,20 D.
Estos valores se confirman con las utilidades y aplicaciones de la red.
Implantamos sin dudarlo una LIO de 20,50 D.
A las 4 semanas la agudeza visual sin corrección es de 1,0 difícil. El resultado refractivo postoperatorio es de +0,25-0,75x90º (Equivalente esférico -0,12 D).
Presentamos un caso clínico del que no disponemos de ningún dato previo al LASIK.
Paciente operada de LASIK miópico en otro centro hace 11 años que presenta cataratas corticonucleares.
No puede obtener los datos previos al LASIK por cierre del centro donde se operó. Desconoce la graduación miópica previa. No conserva ninguna gafa previa a la cirugía ni ninguna receta con su graduación, aunque refiere que tenía poca miopía.
En la exploración actual obtenemos:
Longitud axial / ACD / grosor cristalino (inmersión): 24,42 / 2,84 / 5,20 mm respectivamente.
Kactual: 41,21x41,82 D (Kmedia actual 41,52 D).
Implantaremos una LIO con constantes optimizadas A=118,92, SF=1,75, pACD=5,52, a0=-1,468, a1=0,197, a2=0,248, buscando la emetropía.
Para hacer la estimación de Keffec tenemos que recurrir a los métodos que no requieren de historia clínica previa. En la Tabla 16 tenemos los resultados con diferentes métodos a los que aplicamos el Método de la K Consensuada. Obtenemos Keffec=40,16 D.

Los métodos empíricos no pueden aplicarse en este caso pues precisan de la historia clínica previa. Pero la Fórmula Haigis-L no la necesita. Según esta fórmula la potencia de LIO para emetropía es de 22,12 D (Tabla 17).

Para aplicar el Método de la Doble-K se requiere introducir una Kpre.
Siguiendo el algoritmo que recomienda Aramberri (Tabla 10) utilizamos una Kpre=43,50 D ya que ACD+LT=8,04 mm. Tanto con SRK/T Doble-K como con Holladay Doble-K obtenemos una potencia de LIO de 23,50 D para una refracción esperada de -0,19 (Tabla 17).
Pero también aplicamos el Método de la Doble-K utilizando nuestra estimación de Kpre. Explicamos a continuación cómo la realizamos (Tabla 18).

Primero incrementamos en 0,135 mm las mediciones de LA y ACD. Tenemos LAincrem=24,555 mm y ACDincrem=2,975 mm.
Calculamos la ELP que le correspondería a estos valores incrementados ELPincrem = a0+a1*ACDincrem+a2* LAincrem = -1,468+0,197*2,975+0,248*24,555 = 5,208 mm.
Y calculamos con la fórmula Haigis la potencia de LIO según estos valores incrementados. Obtenemos una potencia de 20,57 D.
Creamos una fórmula Haigis modificada cambiando el índice de refracción corneal de 1.3315 (que es el que usa) por 1.3333 (que es el que utilizan las fórmulas SRK/T y Holladay). Con esta fórmula Haigis modificada hallamos por tanteo la modificación que precisa la ELPincrem para compensar el cambio de índice corneal y obtener la misma potencia de 20,57 D.
Es necesario modificarla en 0,14 mm. Sumándola a la ELPincrem obtenemos la ELPmodificada=5,208+0,14=5,348 mm.
Finalmente, también por tanteo determinamos aquel radio corneal que nos permite obtener una ELP, promedio de las ELP estimadas por las fórmulas SRK/T y Holladay con los datos de LA y ACD originales, idéntica a la ELPmodificada. Éste será el radio corneal previo.
Con un radio corneal de 8,281 mm tenemos que según la fórmula SRK/T la ELP esperada es de 5,225 mm y según la fórmula Holladay es de 5,471 mm. El promedio es de 5,348 mm que coincide con la ELPmodificada.
Si el radio corneal previo es de 8.281, entonces Kpre=337,5/8.281=40,76 D.
Con nuestra Kpre=40,76 D y la Keffec=40,16 D obtenemos que con SRK/T Doble-K la potencia de LIO a implantar es de 22,50 D para una TAG=-0,27 y que con Holladay Doble-K es de 22,50 D para una TAG=-0,02 D (Tabla 19).

La aplicación de cálculo on-line de la ASCRS al introducir los pocos datos que tenemos del caso nos devuelve dos resultados para obtener la emetropía: LIO de 22,12 D según la fórmula Haigis-L y de 22,30 D según el Método de No-Historia de Shammas (Figura 11).

La aplicación on-line de Ocularmd también nos devuelve dos resultados calculados por los mismos procedimientos: LIO de 22,67 D y de 22,69D según la fórmula Haigis-L y el método de No-Historia de Shammas respectivamente (Figura 12).

La diferencia de potencias calculada estriba en el uso de constantes diferentes. La aplicación de la ASCRS solicita la introducción de las tres constantes a de la fórmula Haigis además de la SF de la Holladay y la A de la SRK/T. La aplicación de Ocularmd sólo solicita la constante A de la fórmula SRK/T y deduce las otras constantes mediante conversión.
Con la hoja de cálculo Hoffer/Savini Tool tenemos que la potencia de LIO recomendada oscila entre 20,49D y 21,83 D. Al igual que la aplicación de Ocularmd, esta hoja de cálculo sólo solicita la constante A (Figura 13).

Las potencias recomendadas por las aplicaciones y utilidades obtenidas en la red son dos: LIO de 22,30 D según el Método de No-Historia de Shammas y LIO de 22,12 D según la fórmula Haigis-L. Previamente nosotros ya habíamos calculado esa misma potencia de 22,12 D de la fórmula Haigis-L (Tabla 17).
Por el Método de la Doble-K, usando la Kpre recomendada por Aramberri tenemos (Tabla 17) una LIO de 23,50 D para una TAG=-0,19 tanto con SRK/T Doble-K como con Holladay Doble-K.
Por el Método de la Doble-K, usando nuestro método para estimar Kpre tenemos (Tabla 19) una LIO de 22,50 D para una TAG=-0,27 D con SRK/T Doble-K y una LIO de 22,50 D para una TAG=-0,02 D con Holladay Doble-K.
Dada la concordancia entre las potencias obtenidas según la fórmula Haigis-L, el Método de No-Historia de Shammas y el Método de la Doble-K usando nuestra Kpre, implantamos una LIO de 22,50 D.
A las 5 semanas de la intervención la AV sin corrección es de 0,9 y consigue una AV 1,0 con -0,50x130º (Equivalente esférico -0,25 D).
Incluso en las situaciones más adversas el uso de la lógica y el sentido común nos dictará cuál ha de ser nuestra actuación para lograr resultados satisfactorios.