Volumen 20 - Número 4 - Octubre - Noviembre 2012
Resúmenes comentados

Z. del Campo, J. Fernández García, M. Morales, S. Muñoz, J. Téllez

Sección coordinada por:
J. Català Mora
Hospital Universitari de Bellvitge.
L’Hospitalet de Llobregat. Barcelona


Management of post-keratoplasty astigmatism

Fares U, Sarhan AR, Dua HS. J Cataract Refract Surg. 2012 Nov;38(11):2029-39.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23079317

El astigmatismo post queratoplastia continúa siendo un reto para los oftalmólogos que se dedican a cirugía de la superficie ocular, a pesar que el principal reto sea mantener la transparencia del injerto, el astigmatismo supone un factor limitante de la agudeza visual. En esta revisión los autores discuten la etiología y manejo del astigmatismo postqueratoplastia facilitando recomendaciones y trucos para minimizarlo. Dicho manejo se divide en dos etapas: estadio 1 cuando todavía hay suturas en el injerto y estadio 2 cuando se han retirado todas las suturas. En el estadio uno el control del astigmatismo se consigue manipulando, ajustando o extrayendo suturas. En el estadio dos un mínimo porcentaje de pacientes se benefician de la corrección del astigmatismo con gafas pero los astigmatismos elevados se pueden corregir con lentes de contacto o cirugías como procedimientos relajantes o compresivos. Últimamente el implante de lentes intraoculares tóricas fáquicas o procedimientos de cirugía refractiva lamelar con láser son alternativas para tratar estos casos.

Residual astigmatism following toric intraocular lens implantation related to pupil size

Visser N, Bauer NJ, Nuijts RM. J Refract Surg. 2012 Oct;28(10):729-32.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22978297

Las lentes tóricas en la cirugía de catarata han demostrado ser efectivas en la corrección del astigmatismo corneal, aunque se ha visto que existen casos de astigmatismo residual tras la cirugía que puede deberse, según los autores, a múltiples factores: malposición de la lente, el efecto del poder esférico y profundidad de la cámara anterior en los cálculos de la lente tórica, efecto del astigmatismo de la cara posterior de la córnea y el efecto del tamaño pupilar. A partir de dos casos clínicos que quedaron hipo e hipercorregidos y analizando los factores citados, concluyen que el tamaño de la pupila puede ser el causante del defecto residual basándose en las diferencias de astigmatismo que existen en la córnea según la zona óptica.

Assessment of Eyebrow Position Before and After Upper Eyelid Blepharoplasty

Rodrigo B. Prado, Délio E. Silva-Junior, Carlos R. Padovani, Silvana A. Schellini. Orbit 2012;31(4):222-6.
http://informahealthcare.com/doi/abs/10.3109/01676830.2011.648801

La posición de la ceja puede variar en función de la edad, el sexo y la raza. Lateralmente, la ceja se ancla a través del ligamento formado por la coalescencia de la fascia frontoparietal, siendo ésta una fijación débil. Medialmente, la ceja se adhiere firmemente a la grasa subciliar, manteniéndola por encima del reborde orbitario. Por ello, la ptosis de la ceja es un proceso que podemos observar con el envejecimiento y que ocurre de manera más evidente en la porción lateral de la misma.
No queda claro si la cirugía de blefaroplastia puede alterar la posición de la ceja, encontrando opiniones contrapuestas. El objetivo del estudio es valorar la presencia de ptosis de la ceja en pacientes sometidos a blefaroplastia superior.
El estudio consta de 45 pacientes (90 cejas) con una edad media de 60,5 años. Se realiza una blefaroplastia superior sin asociar ningún procedimiento sobre la ceja. Los cálculos de la posición de la ceja se realizan sobre fotografías digitales, siendo los puntos anatómicos de referencia la parte más lateral y más medial de la ceja, así como el ángulo de los cantos medial y lateral. Se establecen tres mediciones angulares tanto en la porción medial como en la porción lateral de la ceja, las cuales se comparan pre y postoperatoriamente. Utilizan este tipo de mediciones dado el recorrido parabólico de la ceja.
El análisis de los resultados demostró que la variación de las mediciones pre y postoperatoriamente a nivel del aspecto lateral de la ceja fue estadísticamente significativo, no así a nivel del aspecto medial de la ceja donde la fijación es mucho más fuerte. Lo cual indica que la cirugía de blefaroplastia superior, en cierta medida, sí que modifica la posición de la ceja.
Los autores concluyen que la cirugía de blefaroplastia superior sí que modifica la posición de la ceja y que el cirujano debe advertir sobre esta posibilidad al paciente. De igual forma, se debe proponer la corrección conjunta de la posición de la ceja si preoperatoriamente el paciente ya presenta una ptosis de la ceja, ya que en su defecto se podría acentuar la alteración en la posición de la misma.

Subciliary Incision for External Dacryocystorhinostomy

Tave TV, Javed Ali M, Sravani P, Naik MN. Ophthal Plast Reconstr Surg 2012;28:341-5.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22820445

La dacriocistorrinostomía (DCR) externa sigue siendo, por su alta tasa de éxito, la técnica estándar para la corrección de la obstrucción adquirida primaria del conducto nasolagrimal. Sin embargo, uno de sus principales inconvenientes es la creación de una cicatriz cutánea, en ocasiones visible y antiestética. Es por ello el auge creciente de otras técnicas de DCR como la endonasal o la transcanalicular.
Existen algunos estudios acerca de la visibilidad de dicha cicatriz, que ronda el 9-33% de los casos, así como recomendaciones para minimizarla. Algunos autores incluso proponen un abordaje transconjuntival o transcaruncular para evitar una incisión cutánea.
Los autores realizan una técnica de DCR externa estándar con la variación de una incisión subciliar de 10-15 mm de longitud, a 2 mm de la línea de las pestañas, extendiéndose desde el punto lagrimal inferior hasta la línea mediopupilar. La sutura cutánea se realiza mediante puntos sueltos de poliglactina 6-0. En su estudio, evaluaron los beneficios cosméticos de esta variante.
El estudio constaba de 16 pacientes (17 casos de DCR externa) con un rango de edad de los 26 a los 71 años (no incluían ningún caso pediátrico). Obtuvieron un éxito anatómico y funcional en el 100% de los casos. Al final del seguimiento, tanto médicos (evaluación objetiva) como pacientes (evaluación subjetiva), valoraron el grado de visibilidad de la cicatriz. Objetivamente, un 88,2% de los casos presentaban una cicatriz invisible o mínimamente visible y, un 11,7% una cicatriz moderadamente visible. Subjetivamente, un 100% de los casos reportaron una cicatriz invisible o mínimamente visible. No existieron malposiciones palpebrales postquirúrgicas, si bien ninguno de los casos presentaba una laxitud palpebral previa.
Los autores advierten que la retracción de la herida durante la cirugía mediante un retractor lagrimal puede extender medialmente la incisión unos 2 mm facilitando la visibilidad de la cicatriz posteriormente. Por ello, aconsejan el uso de un retractor de Desmarres. Concluyen, que en manos expertas y conocedoras de este tipo de abordaje se puede realizar una DCR externa con una amplia osteotomía, creación de colgajos y una cicatriz cutánea con una buena cosmesis.

Pediatric Herpes Simplex of the Anterior Segment. Characteristics, Treatment, and Outcomes

Shaohui L, Pavan-Langston D, Colb KA. Ophthalmology 2012;119:2003-8.
http://dx.doi.org/10.1016/j.ophtha.2012.05.008

Se trata de un estudio retrospectivo de 57 ojos con infección por virus del herpes simple en niños menores de 16 años.
18 ojos tenían blefaroconjuntivitis solamente, de los cuales en cuatro pacientes era bilateral. Los casos bilaterales se diagnosticaron en niños con antecedentes de asma, traumatismos o enfermedad sistémica. En todos ellos se preservó la visión. 39 ojos tenían queratitis y el 30% de estos fueron mal diagnosticados o diagnosticados tarde (muchos diagnosticados como una blefaroconjuntivitis por estafilococo). El 74% de las queratitis era estromal, a diferencia de la queratitis de los adultos que suele ser dendrítica, y no había ningún caso bilateral. El 26% tenía una visión igual o inferior a 20/40 al final del estudio.
El 18% de los niños tuvieron recurrencias, porcentaje superior a los adultos.
El aciclovir oral es útil, pero es muy importante ir ajustando las dosis al peso del paciente para que no resulte sub-terapéutico.
Se concluye que el virus del herpes simple es frecuentemente mal diagnosticado en el segmento anterior de los niños, la afectación estromal alta, y las recurrencias frecuentes.


Reactivation of retinopathy of prematurity after bevacizumab injection

Hu J, Blair MP, Shapiro MJ, Lichtenstein SJ, Galasso JM, Kapur R. Arch Ophthalmol. 2012; 130(8):1000-6.
http://archopht.jamanetwork.com/article.aspx?articleid=1149509

Se trata de un estudio retrospectivo de 17 ojos de 9 pacientes tratados con bevacizumab de primera elección para la retinopatía del prematuro, y que sufrieron recurrencia de la enfermedad. 4 ojos fueron re-tratados con bevacizumab, 12 con láser y 5 con vitrectomía. El tiempo medio entre el primer tratamiento y la recurrencia fue de 14 semanas (rango entre 4 y 35 semanas). Ningún ojo tratado con láser para la recurrencia se complicó con desprendimiento de retina.
Hay que tener en cuenta que las recurrencias ocurren cuando utilizamos este anti angiogénico de primera elección, y que estás suceden más tardíamente que con el láser. También describen una nueva forma de recurrencia, que denominan recurrencia posterior, es decir, reactivación en al área del ridge original, y no en la zona entre retina vascular y avascular. No suele mostrar componente fibroso, y suele comportarse como en la APROP, sin un ridge claro. Por ello se diagnostican tardíamente.
47% de sus ojos tienen recurrencia anterior, 12% posterior, y 41% mixta.

Orbicularis oculi muscle biopsies for mitochondrial DNA analysis in suspected mitochondrial myopathy

Roefs AM, Waters PJ, Moore GRW, Dolman PJ. Br J Ophthalmol 2012;96:1296-9.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22893396

La biopsia del músculo estriado es la prueba de elección para confirmar el diagnóstico de miopatía mitocondrial cuando el fenotipo es sugestivo de oftalmoplejía crónica progresiva. Aunque el músculo esquelético se afecta en menor grado que los músculos extrínsecos oculares, las muestras permiten el estudio histopatológico y de las mutaciones del DNA mitocondrial. En estos pacientes no es infrecuente realizar una cirugía correctora de la ptosis palpebral, en el transcurso de la cual, se obtienen muestras del elevador del párpado superior con finalidad diagnóstica. La desventaja principal es que el tamaño del músculo obtenido suele ser de insuficiente para el estudio. En este trabajo se presentan 3 pacientes intervenidos de suspensión frontal a los que se practicó la biopsia del orbicularis oculi a través de la incisión del pliegue cutáneo palpebral. Tras el procedimiento, se confirmó el diagnóstico de miopatía mitocondrial y no se observaron efectos indeseables. En mi experiencia, esta biopsia del músculo orbicularis oculi también puede realizarse en casos de reparación o resección del elevador del párpado.


Macular thickness predictive of visual field sensitivity in ischaemic optic neuropathy

Papchenko T, Grainger BT, Savino PJ, Gamble GD, Danesh-Meyer HV. Acta Ophthalmol 2012;90:463-9.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22690753

Este es un estudio transversal y prospectivo en 30 pacientes con neuropatía óptica isquémica no arterítica unilateral en el que se investiga si el daño anatómico se corresponde con las alteraciones funcionales. Se midió la capa de fibras nerviosas peripapilares (RNFL) y el grosor macular (MT) con OCT en el ojo afecto y el adelfo. Los datos obtenidos se compararon con la sensibilidad del campo visual con perimetría automatizada. Los ojos afectos presentaron peor agudeza visual y grosores más bajos de RNFL y MT. Estos parámetros mostraron una buena correlación con la pérdida de sensibilidad del campo visual, especialmente con el adelgazamiento del MT. A partir de estos resultados se propone el deterioro del MT como marcador de daño en la neuropatía óptica.

Characteristics of peripapillary retinal nerve fiber layer thickness in eyes with myopic optic disc tilt and rotation

Hwang YH, Yoo C, Kim YY. J Glaucoma. 2012 Aug;21(6):394-400.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21946540

Estudio transversal observacional cuyo objetivo es definir las modificaciones fisiológicas en el grosor de la capa de fibras nerviosas de la retina peripapilar provocadas por la inclinación y rotación de la papila en sujetos miopes sanos.
La población la conforman varones jóvenes miopes medios sin patología y el instrumento es Cirrus HD OCT realizando 200x200 cube Optic Disc Scan.
Establecen la inclinación del disco en relación al plano retiniano y la rotación como la desviación del eje largo de la papila con respecto al teórico meridiano vertical.
Encuentran que las papilas miópicas inclinadas presentan un mayor grosor en CFNR en el sector temporal así como valores pico superior e inferior desviados a la zona temporal. En papilas inclinadas y rotadas contrareloj, el grosor temporal es aún mayor y el pico superior es más temporal.
Concluyen que estas características halladas han de ser tenidas en cuenta a la hora de valorar distribución de grosores de CFNR en Cirrus HD OCT.
Teorizan que el crecimiento en la longitud axial del globo provoca un tilting mayor y un arrastre de la retina hacia el hemisferia temporal con el consiguiente engrosamiento de CFNR en este sector y adelgazamiento en el resto de sectores, es decir, redistribución.
Son hallazgos interesantes aplicables en el día a día pero no extrapolables a miopías superiores (media de -5D en estudio), para las que seguimos sin disponer de herramientas muy fiables diferentes a la observación clínica. Únicamente hacen referencia a inclinación temporal y rotación contrareloj de la papila en miopías medias.
Dado que, de forma fisiológica, existe una redistribución de capa de fibras inducida por el tilting, sería preciso conocer si existen también diferencias en el patrón de pérdida en glaucoma miópico.

Progression of visual field defects in eyes with different optic disc appearances in patients with normal tension glaucoma

Nakazawa T, Shimura M, Ryu M, Himori N, Nitta F, Omodaka K, Doi H, Yasui T, Fuse N, Nishida K. J Glaucoma. 2012 Aug;21(6):426-30.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22314251

Trabajo retrospectivo observacional que tiene como objetivo predecir la progresión de los defectos campimétricos en los distintos subtipos de Glaucoma Normotensivo según las características del daño papilar. Describe para el glaucoma de tensión normal, ,a semejanza de lo establecido por Nicolela y Drance para el primario de ángulo abierto, cuatro grupos ; isquémico-focal, miópico, esclerótico-senil y aumento generalizado de la excavación
La progresión se estudia a través del análisis de tendencia mediante la pendiente de Desviación Media (DM)
Entre dichos grupos, no existen diferencias significativas en los datos demográficos, salvo el error refractivo y la edad más joven en glaucoma miópico. Además, parece existir una tendencia a mayor reducción de la PIO en las formas esclerótico-senil y aumento generalizado de la excavación.
En cuanto a los resultados, muestran una correlación significativa entre edad y progresión en las formas isquémico-focal y aumento generalizado de la excavación, siendo éstos últimos los que presentan tasas más rápidas de progresión. El miópico es el más lento de los cuatro grupos, dado que el mayor daño axonal y la mayor progresión campimétrica se produce durante el periodo de crecimiento del globo e inclinación de la papila, siguiéndose de un período valle.
¿Existen diferencias en la tasa de progresión en función del tipo de GNT? Parece lógico pensar que sí. No obstante, es necesario un trabajo prospectivo más riguroso que lo demuestre. La propia naturaleza retrospectiva del estudio, las diferencias en cuanto a agresividad terapéutica en los casos de progresión más rápida y el no tener en cuenta el análisis de eventos, limitan el valor de las conclusiones obtenidas y hacen que los resultados deban ser mirados con precaución.